
Marcos 11,1-10.
REFLEXIONANDO SOBRE EL COMIENZO DE LA SEMANA MAYOR.
Todos hemos escuchado la historia de cuando Jesús iba entrando a Jerusalem montado e n un burro ,Cuentanque el burro notaba los aplausos de la gente, las ovaciones y pensaba que los honores eran para el. Se fué creyendo cada vez mas que era el el homenajeado, y cuentan por ahí que de un pronto a otro se puso en dos patas para agradecer y botó a nuestro Señor... Hermanos ;Cuantas veces nos ha pasado que cuando se nos ha otorgado una responsabilidad, nos engrandecemos y nos viene la confusión . o cuantas veces el Señor nos ha otorgado la bendición de un ministerio y entonces en lugar de llevarlo a cabo con amor , nose creemos amos y señores y nos creemos todopoderosos Cuando en realidad es un cargo para servir a los hermanos mas que un grado de"importancia".Cuantas veces nos dejamos cegar porqué creemos tener poder o autoridad y ya no nos acordamos lo que Cristo dijo al lavar los pies de sus discipulos "Yo no vine a ser servido, sino a servir Y si el hijo de Dios hizo eso, ¿quiénes somos nosotros para creernos superiores? cuando al contrario deberiamos de sentirnos cada dia mas y más comprometidos a servir a aquellos que tenemos a nuestro cargo. ya sea bajo un trabajo o un ministerio y tratarlos como lo que son...personas tan valiosas,íntegras e importantes .
Hermanos : Quizá algunas veces nos preguntemos ¿ le podré ser útil a Dios? ¿Existe algún servicio que pueda prestar que llene mis días de manera significativa? ¿Me necesitarán?
¡Por supuesto que sí! Dios te necesita tanto como necesitó al burro para que Le llevara por las calles de Jerusalén. Él siempre ha necesitado algo o a alguien para llevar a cabo Su obra.
Tal vez tu trabajo sea una sola y breve tarea, como aquel único servicio del burro. O puede que se trate de alguna actividad que ocupe tus años totalmente hasta que tu Maestro te llame al hogar. Puede que se trate de una oportunidad para compartir tu fe con alguien, para interceder por él, o para amarle por medio de actos silenciosos de misericordia, visitas amistosas, o para darle alguna pequeña muestra de cortesía. Siempre tendrás algo para hacer.
Mientras tanto, tú y yo debemos mantenernos firmes y esperando, preparándonos por medio de la oración, la lectura bíblica, y escuchando en silencio, listos para el momento cuando nuestro Señor nos necesite.
¿Estarás listo cuando Él te necesite?
( Luz María Gaytán ).
ENVIÓ : PATRICIO GALLARDO V.
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