viernes, 1 de agosto de 2008

LAS CIUDADES DE LAS CARTAS DE SAN PABLO II.

Las ciudades de las cartas de san Pablo
Segunda parte
por Luis Neira,SSP

Tercer viaje

El tercer viaje misionero (años 53-58 dC.) es de especial interés por el prolongado ministerio del Apóstol en Éfeso: "Todos los habitantes de Asia, judíos y griegos, oyeron la Palabra del Señor Jesús..." (Hech 19, 10).

Seguramente el alcance del ministerio de Pablo se extendió a través de los que se convirtieron en ese importante centro comercial y cultural de la provincia de Asia.
Algunos creen que en esta ocasión escribió Filipenses y tal vez otras epístolas como las de Corintios y Romanos.

Éfeso (gr. Efesos, "permitido")
Ciudad del Asia Menor occidental, situada cerca de la desembocadura del río Cayster, en la unión de varias rutas de intercambio dentro del mundo griego, y sobre el camino principal de Roma hacia el Oriente.
Adquirió importancia por su posición estratégica, su gran templo, el centro del culto a Diana (Artemisa), sus famosos libros de magia (cf. Hech 19, 19) y el poder económico de su asociación bancaria.

Según los Hechos de los Apóstoles, Pablo visitó Éfeso en dos ocasiones. Como en la mayoría de las grandes ciudades del Imperio Romano, en Efeso había una comunidad judía con su sinagoga (Hech 18, 19; 19, 8), por lo que Pablo, como de costumbre, al llegar comenzó su predicación en ella.
Fueron impresionantes la superstición y el ocultismo que florecían a la sombra del culto a la diosa Diana, cuyas características eran semejantes a las de la diosa oriental de la fertilidad.

Producto del trabajo misionero de Pablo, y otros más, se convirtieron tantas personas a Cristo, que los fabricantes de ídolos vieron en peligro su negocio, y provocaron el tremendo alboroto relatado en el libro de los Hechos.
Después de ser expulsado de la sinagoga, Pablo tuvo reuniones en una escuela por más de 2 años hasta que el tumulto, incitado por el platero Demetrio, hizo aconsejable que saliera de la ciudad (Hech 20, 1). Para ese entonces, había estado 3 años en Efeso (v. 31), y probablemente había establecido un sólido centro cristiano desde donde se podía proclamar el mensaje a otras ciudades, ya que había iglesias cristianas en la mayoría de las grandes ciudades de esa provincia.
Durante su primer encarcelamiento en Roma, Pablo escribió la carta a los Efesios, y probablemente hizo otra visita a la iglesia después de su liberación (1Tim 1, 3).

Colosas (gr. Kolossái)
Ciudad del Asia Menor, en el sudoeste de Frigia, sobre el río Lycus, no lejos de donde éste se une al Meandro. Está a unos 17,5 km de Laodicea, a más de 160 km de Efeso y a unos 21 km de Hierápolis.
Originalmente formaba parte de una de las grandes rutas de comercio que conducían desde Efeso -vía Magnesia, Colosas y Tarso- hasta Siria. Heródoto y Jenofonte la mencionan como una ciudad grande y rica. Debía su prosperidad principalmente a su lana teñida de violáceo llamada colossinus. Cuando cambió la ruta comercial, declinó rápidamente.

La población del tiempo de Pablo la componían principalmente frigios (la mayoría), griegos y judíos. Su iglesia cristiana probablemente fue fundada por Epafras (Col 1, 7); más tarde, un cierto Arquipo fue su líder por lo que se celebraban las reuniones en su casa (Col 4, 17; Flm 2). Pablo escribió una carta a esta iglesia.

Viaje a Roma

Roma se podría definir como el lugar de la pasión y el martirio del apóstol. Aquí Pablo fue apresado por los judíos, quienes estaban celosos por el ministerio que había realizado entre los gentiles (año 58 dC.). Desde allí fue trasladado a Cesarea donde presentó su defensa ante el Gobernador Félix, su sucesor Festo y ante el rey Agripa. Al fin apeló al Emperador Romano (años 58-60 dC.).

Después de un viaje azaroso en el cual naufragó la nave en que viajaban, llegó a Melita donde los habitantes del lugar consideraban que era un "dios" por cuanto había escapado al veneno de una víbora. Por último llegó a la capital del Imperio y permaneció prisionero durante dos años en una casa alquilada. Durante esta reclusión recibió visitas, pudiendo así continuar su ministerio, en este lapso es probable que escribiera Efesios, Colosenses, Filemón y Filipenses.

Hay quienes piensan que Pablo fue puesto en libertad y realizó visitas a otras ciudades como Colosas, Filipos, Nicópolis, Mileto, Creta, Troas y Éfeso.

Tras ser apresado nuevamente durante las persecuciones de Nerón (año 67 dC.), fue sentenciado a muerte y decapitado, pero ¿podemos decir que tras su muerte se apagó la llama que ardía en su corazón?

Este “Año Paulino” es un buen motivo para conocer mejor al Apóstol y hacer de su vida un aliciente para la labor misionera de la Iglesia y de cada cristiano.

Bibliografía:
1) www.bibliaonline.net
2) A. SANTOS, iglesias de Oriente, Repertorio Bibliográfico (Santander, 1963)
3) G. Emest Wright, Arqueología bíblica (Madrid, Cristiandad, 1975)
4)
www.apologeticspress.org
FUENTE : www.san-pablo.com.ar/aniopaulino/
ENVIÓ : PATRICIO GALLARDO VARGAS.

1 comentario:

Fabian Sanchez Ayala dijo...

RECONOZCAMOS A SAN PABLO SU TESÓN, SU COMPROMISO Y ENTREGA AL EVANGELIO, A DIOS TODOPODEROSO, ASI MISMO COMPROMETAMOSNOS HERMANOS A VIVIR COMO JESUS, A DAR A CONOCER SU GRANDESA, A LLEVARLO DELANTE DE NOSOTROS Y A PERMITIRLE VIVIR EN NOSOTROS SOBRE TODAS LAS COSAS.
REZA UN PADRE NUESTRO CON FE.