lunes, 21 de julio de 2008

JESÚS CONGREGA SU REBAÑO.

Jesús congrega su Rebaño

JESÚS CONGREGA SU REBAÑO
La palabra grey significa rebaño y se aplica a la Iglesia pastoreada por Jesús. Los feligreses son los fieles que configuran la grey eclesial.
De la palabra grey se derivan también las voces “congregar” que significa reunir en un grupo o congregación; “agregar”, que quiere decir añadir a un rebaño; y los verbos opuestos “disgregar” y “segregar”, que expresan separación.
Igualmente, la voz “gregario”, que se aplica, a veces en sentido peyorativo, a los integrantes de los grupos, y el adjetivo “egregio”, que se refiere a quien emerge del común y sobresale entre sus semejantes.

I- JESUS CONGREGA A SU REBAÑO
Entres sus faenas más importantes, un pastor debe reunir a las ovejas y congregarlas en la grey. Esa función se le atribuye a Jesús y la realizan también quienes, en nombre del Supremo Pastor, guías a sus hermanos en la comunidad.
En el A.T. se oyen quejas contra los pastores que permiten a las ovejas dispersarse. Así lo escuchamos en Jeremías: “¡Ay de los pastores que dejan que mis ovejas se pierdan y dispersen!” Jer 23, 1.

Felizmente, Dios interviene a favor de su pueblo: “Yo mismo traeré el resto de mis ovejas de los países adonde las hice huir, las reuniré y las haré volver a sus pastos, para que tengan muchas crías. Les pondré pastores que las cuiden, para que no tengan nada que temer ni falte ninguna de ellas” Jer 23, 3-4.
Parecido es el vaticinio del Profeta Miqueas: “Voy a reunir a todo el pueblo de Jacob; voy a recorrer el pequeño resto de Israel. Los juntare como ovejas en el redil, como rebaño en el pastizal, y harán el ruido de una multitud. Miq 2, 12.
Cuando Dios interviene, el pueblo agradecido reconoce a su único pastor: Sal 79, 13; 95, 7; 100, 3; Is 40, 11.

II. JESUS, BUEN PASTOR
Lo que en el A.T se vaticinaba, se realizo plenamente en tiempos de Jesús. De El se nos dice que sentía compasión por las gentes que andaban como ovejas sin pastor, dispersas y abatidas. Mc 6, 34; Mt 9, 36. Para atender a esas ovejas perdidas o enfermas, Jesús se compara con un pastor que busca a las extraviadas y se empeña en reunirlas. Sabe que hay ovejas que no están en su redil; a esas las quiere guiar de modo que no haya sino un solo rebaño y un solo pastor. Jn 10, 16.

Para lograr su empeño, Jesús se enfrenta a la muerte. El anuncia que cuando la aprisionen, sucederá como cuando hieren al pastor. Entonces se dispersan las ovejas. Así lo afirma el Señor Jesús en Marcos y Mateo (Mc 14, 27; Mt 26, 31). Esos textos son citados por el Profeta Zacarías (Za 13, 7).
El evangelista Juan presenta como objetivo de la muerte de Jesucristo el congregar en la unidad a todos los hijos de Dios que andaban dispersos. Jn 11, 52. Esa es la explicación del discípulo ante la profecía de Caifas: “Es necesario que muera un hombre para conseguir la salvación del pueblo”
Al morir, Jesús cumple su oficio de unificar, de congregar a su rebaño.

III. UN REBAÑO UNIDO
A imitación de Jesús, los pastores de la comunidad deben ser factores de unidad, procurando el dialogo, la comprensión y el entendimiento entre los feligreses.
Lograr la unidad del rebaño debe ser uno de sus propósitos básicos. La unión es un signo privilegiado de los discípulos de Jesús. Cuando a la palabra Iglesia, que significa “la congregada, la reunida”, le añadimos el adjetivo de “católica”, estamos diciendo que ella es universal, abierta a todos, sin importar razas, idiomas o culturas.

Para lograr esa unidad espiritual, no solo a nivel de todo el mundo, sino en nuestra diócesis, en cada zona, en cada comunidad de amor y en cada familia, hay que controlar los elementos disociadores, las divisiones y el egoísmo que debilitan la grey y son antitestimonio ante los no creyentes.

Por eso se pide a los pastores que no tomen posiciones que favorecen a unos partidos en desmedro de los otros, salvo cuando se vulneran aspectos de la fe o del amor. Entonces si, su deber de pastor los obliga a empuñar el cayado y evitar que se perjudique al rebaño.
El pastor debe ser el hombre de la unión y de la paz. El que escucha a todos, atiende a todos, ayuda a todos. Su principal carisma debe caracterizarlo como un artesano de la unidad.

CONCLUSION
Jesús da la vida para congregar a los hombres en la unidad.
La Comunidad es el rebaño de Jesús, congregada por El.
Jesús sentía compasión por su pueblo, que comparaba a un rebaño sin pastor.
Un trabajo importantísimo de los pastores de la comunidad es procurar la unidad, la comprensión y el entendimiento entre todas las ovejas de Cristo.
Todo pastor en la Comunidad debe ser factor de unión y de paz.
ENVIÓ : PATRICIO GALLARDO VARGAS.

No hay comentarios: