lunes, 24 de septiembre de 2007

EL EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS

El Evangelio según Marcos


No siempre la ubicación que tienen los libros recopilados en la Biblia sigue un orden cronológico. Así, el Evangelio de Marcos es el más antiguo de los cuatro evangelios, aunque está en segundo lugar, luego del de Mateo. Incluso ya hay un detalle que nos revela su antigüedad: es el único que nos trae palabras íntegras escritas en arameo, la lengua que hablaba Jesús. Es el caso de la Palabra "Abbá" que las Biblias traducen como "Padre" pero cuya traducción más exacta sería "Papá" o "Papito", término que a ningún judío del siglo I se le podría ocurrir usar para hablar con el Altísimo. Sin embargo, a Jesús se le ocurría y Marcos nos deja entrever que era la palabra que Jesús usaba abiertamente para hablar con Dios su Padre, lo que nos revela verdaderamente su identidad humano-divina (ver Mc 14,36).

La otra frase que nos revela la antigüedad del Evangelio de Marcos, es la que Jesús grita en la cruz en su agonía, un grito de desesperación: "¿Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado?"; "Eloí Eloí lamá sabactaní" (Mc 15,34) Esta frase aramea que revela un sentirse desamparado por su Padre, es matizada por Mateo, quien nos la transmite pero no en arameo, sino en hebreo.

" Elí, Elí lamá sabactaní" Mt 27,46. ¿Por qué esta diferencia (Elí en lugar de Eloí)?

Marcos presenta a Jesús sufriendo con angustia y sintiendo el horror de la ausencia de Dios y su desamparo. Por eso recurre al idioma materno de Jesús.

Mateo en cambio la suaviza, ya que él escribe en una época en que había gente que dudaba de la identidad divina de Jesús y por eso el Jesús de Mateo habla en hebreo, ya que el Salmo 22 comienza con estas palabras, y es un salmo de esperanza y confianza que los israelitas rezaban. Así queda atenuado el momento de angustia y deses-peración que Jesús vivió y que Marcos nos muestra en toda su crudeza.



¿Cuándo fue escrito?

La fecha de composición parece ser el año 66, ya que es en ese año cuando mueren Pedro y Pablo durante la persecución del emperador Nerón.

Según el testimonio de los Padres Apostólicos, fue escrito por un cierto Juan, un discípulo de Jesús, apodado Marcos, quien fuera compañero de San Pablo, y fue en casa de su madre al parecer donde se reunía la primitiva comunidad cristiana de Jerusalén (ver Hechos 12,12).

Marcos se desempeñaría más tarde como secretario de Pedro. No se sabe bien si Marcos conoció de cerca a Jesús, porque sería un niño cuando él predicó.

Pero ciertamente conoció a Pedro, y fue precisamente su testimonio el que él recogió.



Estructura del Evangelio y contenido del mismo

El de Marcos llama la atención por ser el más breve y más conciso de los Evangelios; consta sólo de 16 capítulos, y nos muestra más que a un Jesús que habla, a un Jesús que hace y da testimonio.

No trae, como lo hacen Mateo y Lucas, un relato del nacimiento de Jesús o datos sobre su infancia, sino lo esencial de lo que fue el mensaje y la vida de Jesús.

Marcos recogió los contenidos fundamentales de lo que los apóstoles predicaban.

Es muy probable que Marcos tratara de armonizar el testimonio oral de los apóstoles con los breves escritos, en arameo y en griego, que la primitiva comunidad había reunido sobre Jesús.

El libro comprende dos partes, y cada una comienza con una manifestación de Dios.

En la primera parte es el Bautismo, donde Dios hace descubrir al profeta Juan y al Pueblo, que Jesús es su Hijo (Mc 1,11).

La segunda parte comienza con la manifestación de Dios en la transfiguración de Jesús, donde el Padre hace descubrir a sus discípulos que Jesús es su Hijo, y que deben escuchar sus palabras (ver Mc 9,1-9).

En la primera parte, Marcos nos muestra el impacto que Jesús y su prédica y testimonio provocan en las muchedumbres, pero luego en la segunda nos muestra la crisis y la desilusión que hace que la gente se aparte del Señor y lo abandone. Culmina con la muerte en Cruz de Jesús, que parece destruir para siempre su obra, y sin embargo termina con el testimonio del Centurión (un pagano) que afirma: "Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios" (Mc 15,38).

Aquí concluía el Evangelio original. Este pasaje responde a lo que estaba pasando cuando Marcos escribía (el evangelio fue escrito en Roma) cuando los paganos de origen romano se estaban convirtiendo a la nueva fe.

Parece que el capítulo siguiente (el 16) es un agregado posterior y que el Evangelio original terminaba allí. ¿Por qué? Porque la comunidad de Marcos tenía muy presente la Resurrección, y no era tan necesario insistir en ella. Por otra parte para Marcos, el anuncio esencial consistía en presentar la muerte de Jesús como el gesto salvador más importante, ya que en él, Dios revelaba su amor por toda la humanidad. También el hecho de que los judíos aparezcan como incrédulos y los romanos como más creyentes, es un reproche del evangelista a los miembros del pueblo de Israel, que aun siendo los destinatarios originales del mensaje, se han resistido a creer.

Por otra parte, el evangelista muestra la cerrazón y la torpeza de los propios discípulos de Jesús y su resistencia a creer.

Ciertamente era algo difícil de entender para los pastores de la comunidad, que son mostrados como lo que eran: seres humanos falibles y pecadores. Es que Jesús nunca pretendió formar una Iglesia de puros y perfectos sino de pecadores que se saben necesitados de conversión.



¿Cuál es la Buena Noticia de Marcos?

Es que ese hombre llamado Jesús de Nazaret, ese hombre despreciado y dejado de lado por su pueblo, es el salvador, y es en su entrega y sufrimiento que Dios nos salva, y muestra su misericordia y amor por todas las personas.

Eduardo Ojeda.
FUENTE : www.chasque.net/umbrales
ENVIÓ : Patricio Gallardo V.